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Un grupo de.... mmmm.... bueno eso!

Casa de Muñecas - Previa a la lectura

Casa de Muñecas de Henrik Ibsen. Impactante la imagen.
Este mes se conmemoraba una vez más el día de la mujer trabajadora. Largo camino recorrido, tanto por recorrer. Pero no nos debe dar pereza, ni miedo, ahora que una parece que tiene que avergonzarse de ser progresista y feminista (al igual que antes ser sufragista por poner un ejemplo). Ahora que hay mujeres y hombres que nos dicen que ya hemos alcanzado el tope. ¡Que nos ponen tope!.
La bendita frase "es que quieren tener más derechos que nosotros", que lo mismo vale para un roto que para un descosido, no señor o señora mía...no más...pero si los mismos. Misoginia sigilosa...en los detalles...No somos iguales evidentemente, lo que deben ser iguales son nuestros derechos y oportunidades.
Esta obra de teatro se estreno el 21 de diciembre de 1879, en Dinamarca.
Ha llovido desde entonces, pero no tanto.
Charo.



2 comentarios:

BO dijo...

que empiece a llover ya¡

La Minomalice dijo...

El Día de la mujer trabajadora, qué risa, que es mueca más que risa y algo crispada al ver que la mujer sigue siendo doblemente trabajadora. Pero cuándo narices la mujer no ha trabajado??!!! Los benditos hombres ahora nos permiten trabajar y cobrar un sueldo para en casa seguir haciéndolo gratis.
Sí, hemos avanzado, pero no tanto como creemos. Cómo nos sorprenderíamos si rascáramos un poco; si miráramos a nuestro alrededor con más atención.
En todo caso, es una gozada volver a leer esta obra maravillosa, aunque nos deje un poco tristes al darnos cuentas lo poco que han cambiado las actitudes en el fondo. En realidad, sólo sabemos lo que tenemos que decir para decir lo que se debe, lo políticamente correcto, lo que toca, para a fuerza de decirlo comprobar lo fácil que es engañarnos a nosotros mismos.

BO dijo...

que empiece a llover ya¡

La Minomalice dijo...

El Día de la mujer trabajadora, qué risa, que es mueca más que risa y algo crispada al ver que la mujer sigue siendo doblemente trabajadora. Pero cuándo narices la mujer no ha trabajado??!!! Los benditos hombres ahora nos permiten trabajar y cobrar un sueldo para en casa seguir haciéndolo gratis.
Sí, hemos avanzado, pero no tanto como creemos. Cómo nos sorprenderíamos si rascáramos un poco; si miráramos a nuestro alrededor con más atención.
En todo caso, es una gozada volver a leer esta obra maravillosa, aunque nos deje un poco tristes al darnos cuentas lo poco que han cambiado las actitudes en el fondo. En realidad, sólo sabemos lo que tenemos que decir para decir lo que se debe, lo políticamente correcto, lo que toca, para a fuerza de decirlo comprobar lo fácil que es engañarnos a nosotros mismos.